Agrofly

Trata solo donde hace falta, con datos del propio campo

Agricultura de precisión

Lo que te llevas.

Menos agua, cultivo más sano y nada de humo sobre la comida.

Qué hacemos por tu campo.

Tratar, alimentar y medir: las tres cosas, desde el aire.

Frente al tractor

Lo que cuesta seguir igual.

El tractor no solo pisa el campo: lo compacta, lo contamina y sigue matando gente.

Fuentes: Fundación MAPFRE · La Vanguardia, 11/06/2026

Tractor abonando un campo, dejando las marcas de las ruedas sobre la tierra

Suelo

Por donde pasa la rueda, deja de producir

El peso y la tracción de la maquinaria pesada compactan la tierra: el agua filtra peor, las raíces encuentran más resistencia y los nutrientes dejan de llegar. Cada pasada abre una franja que rinde menos que el resto de la parcela, y el efecto se acumula campaña tras campaña. A eso se suma la erosión y las fugas de lubricante, grasa y gasóleo que caen sobre el propio cultivo.

Seguridad

El campo sigue siendo un sitio peligroso para trabajar

La siniestralidad agraria se cobró 1.620 vidas en España entre 2010 y 2023, y en el 86,9% de esos accidentes mortales había maquinaria agrícola implicada. El vuelco es la causa más frecuente: barro, pendientes y cunetas siguen siendo el escenario habitual. Con dron el operario se queda en el suelo y fuera de la máquina: el riesgo no se reduce, desaparece.

Parque de maquinaria

Un parque de otra época

Un tercio de los tractores en alta en España supera los 40 años y cerca de otro 40% tiene entre 20 y 40, cuando la vida útil óptima en uso intensivo son 10-15 años: de las 900.000 unidades en alta, casi 3 de cada 4 pasan de los 20. Un motor viejo consume más, rinde menos y emite mucho más — y lo que emite no se va a otra parte, cae sobre el mismo cultivo que está trabajando.

Fuente: Libertad Digital, 02/01/2025

Análisis multiespectral

Lo que el ojo no ve.

La misma parcela, en visible y en térmico. Arrastra el tirador para cambiar de lectura.

Un sensor multiespectral y térmico mide lo que la hoja refleja fuera del espectro visible. Con esas bandas se calculan los índices de vigor y de temperatura de la parcela, y sobre ellos la IA marca las zonas que se están quedando atrás: menos riego, plaga incipiente, carencia de nutrientes o mala hierba. El resultado no es una foto bonita: es el mapa que decide dónde se trata y dónde no.

Parcela de cultivo vista desde el aire en color visible
La misma parcela en imagen térmica, con un punto caliente marcado en rojo sobre el centro del campo
Lo que ve el ojoLo que ve el sensor
  • Zonas fríasMás humedad: el agua está llegando y la planta transpira sin apuro.
  • Zonas cálidasEstrés hídrico: falta de riego, una avería en el gotero o un problema de raíz.
  • El patrónSobre el mapa se ve si el problema sigue una línea de riego, una pendiente o un rodal de plaga.

En marcha

Así se trata una parcela

Y además.

Solo donde hace falta

El tratamiento se aplica por zonas, siguiendo el mapa del propio cultivo, en vez de cubrir la parcela entera por igual.

Ves el problema antes que el ojo

Estrés hídrico, plagas, malas hierbas o carencias de nutrientes aparecen en la imagen días antes de ser visibles desde el suelo.

Pendientes y terrenos difíciles

Bancales, laderas y parcelas encharcadas donde el tractor no entra, o entra estropeando el terreno que viene a cuidar.

Se trata cuando toca

Sin esperar a que el suelo aguante el peso de la máquina: la ventana de tratamiento deja de depender del barro.

Menos huella por hectárea

Drones eléctricos: ni gasóleo quemado sobre el cultivo, ni fugas de lubricante en la tierra, ni compactación.

Un histórico de tu parcela

Cada vuelo deja su mapa. Campaña tras campaña se ve qué zonas mejoran y cuáles se quedan atrás.

¿Cuántas hectáreas tienes?

Cuéntanos qué cultivo es, cuánta superficie y cómo lo tratas ahora, y te decimos qué se puede hacer desde el aire y cuánto costaría.